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Cómo hablar mejor un idioma y hacer que sea divertido (Invitada: Katie Harris)

 

Siempre se dice que para hablar bien un idioma no deberías aprenderlo, sino vivirlo. 

Y tiene mucho sentido. La mayoría de nosotros queremos hablar otro idioma para poder comunicarnos con gente real en la vida real, no simplemente para largar una lista de vocabulario de la cocina que hemos memorizado durante dos semanas.

Aprender un idioma tiene que ver con listas de palabras y tablas de verbos. Vivir un idioma va de personas y experiencias.

Aprender haciendo

Imagina que estás desayunando con tu compañero italiano de intercambio. Señalas su taza y en un italiano con acento extranjero dices “come si dice?”. Tu compañero dice, “tazza”, despacio y claramente. Tú lo repites y él o ella te da feedback, te corrige tu pronunciación, “tazza”. Lo repites en tu cabeza varias veces, “tazza, tazza,…”, y luego lo intentas usar en una conversación con tu compañero de intercambio, que te ayuda si te quedas atascado; “tazza”.

Compara esta forma de aprender con la manera tradicional: memorizar una lista de vocabulario de utensilios de cocina que tu profesor/a te dio. Aprender un idioma de esta manera es como tocar la guitarra con una partitura. Las dos cosas están relacionadas, pero a no ser que realmente cojas la guitarra y la toques, jamás aprenderás a tocarla.

El problema de las clases de idiomas

He probado métodos tradicionales de aprendizaje de idiomas durante varios años sin éxito alguno. La mayoría lo hemos hecho, ya que suele ser la forma en que se enseñan en el colegio. Estudié alemán durante cinco años e italiano durante dos, y ni siquiera era capaz de mantener una conversación en ninguno de ellos. Los idiomas me parecían confusos y aburridos. Estaba desmotivada y pensaba que no era “buena para los idiomas”, y nunca hacía los deberes.

Siete años más tarde puedo decir que los idiomas han conquistado mi vida: actualmente estoy aprendiendo mi quinto idioma y no tengo pensado parar.

¿Qué fue lo que cambió?

Aprender a través de la gente

Mi verdadero aprendizaje de idiomas comenzó cuando conocí a mi compañero de intercambio. Frustrada por mi falta de progreso, me apunté a un intercambio de inglés-italiano. Fue la primera vez que intenté poner una palabra detrás de otra para comunicarme con un italiano nativo. Fue complicado y extremadamente incómodo para ambos. Nos costó mucho comunicarnos y hubo muchas meteduras de pata culturales.

Pero seguimos intentándolo con nuestras sesiones semanales y, cuando nos fuimos a dar cuenta, ya formábamos parte de la vida del otro. Íbamos al pub juntos y conocíamos a los amigos del otro. De repente, aprender un idioma era parte de mi vida social: hablaba con italianos nativos en situaciones reales, no en el ambiente prefabricado de un aula. Molaba mucho y estaba muy emocionada. Y así comencé a progresar. Despacio y, a veces, incómodamente. Pero hice más progreso así que en siete años de estudio formal en el aula.

Resulta que estaba confusa y aburrida en el instituto porque había estado estudiando idiomas en una burbuja académica desconectada de todo lo bueno que tiene aprender idiomas: conectar con gente real y explorar nuevas culturas. Aprender un idioma no implicaba memorizar listas de vocabulario, sino de establecer relaciones con otras personas. Por fin había aprendido a vivir una lengua, y era un placer, no una tarea.

Aprender un idioma no implica memorizar vocabulario, sino establecer relaciones con personas. Click Para Twittear

Encuentra alguien con quien hablar

La mayoría de la gente piensa que deberían esperar a tener un dominio del idioma antes de empezar a comunicarse en la vida real. Yo pienso todo lo contrario: nunca dominarás un idioma hasta que empieces a usarlo en la vida real.

Nunca dominarás un idioma hasta que empieces a usarlo en la vida real. Click Para Twittear

Mucho de lo que aprendemos lo aprendemos haciendo. Si queremos mejorar nuestras habilidades culinarias, cocinamos más. Si queremos ser mejores corredores, corremos más. Así que si queremos ser mejores comunicándonos en una lengua extranjera, obviamente, debemos comunicar más.

El primer paso es tirarnos a la piscina y empezar a conectar con hablantes nativos. Es la parte más difícil, ya que nuestro instinto natural es posponerlo hasta que nos sintamos preparados. ¡Pero ese día nunca llegará! El secreto es empezar antes de sentirnos preparados.

El intercambio de idiomas es una buena forma de comenzar: normalmente los dos estáis en la misma situación y la mayoría de la gente piensa de forma similar, son amistosos y comprensivos. Además, debido a que los intercambios de idiomas están basados en la relación entre iguales, no entre un profesor y un alumno, es más fácil desarrollar una buena relación y crear las oportunidades para utilizar la lengua en un contexto social. En otras palabras, es más fácil vivir el idioma.

Con una comunidad online cada vez mayor de aprendices de idiomas, no ha existido un mejor momento para conectar con hablantes nativos. Dicho esto, pienso que no hay mejor alternativa para entablar una amistad que el contacto real cara a cara, siempre que tengas la oportunidad.

No siempre funcionará perfectamente. Si eres como yo, probablemente se te coma la lengua el gato y te sientas raro/a, sobre todo al principio. O puede que conozcas a alguien con quien no desarrolles una buena relación. Estos problemas pueden superarse fácilmente perseverando. Sigue intentándolo y pronto encontrarás personas y situaciones con las que te sientas cómodo/a.

Estudiar un idioma tiene sus límites. Si quieres utilizar el idioma para comunicar con gente real, es hora de lanzarte, salir del aula y sumergirte en el mundo real. Comienza a hablar, a olvidar cosas, a cometer fallos, a reír. Pero sobre todo, empieza a conectar con hablantes nativos. Ellos son el motivo principal por el que empezaste a aprender un idioma en primer lugar.

Habla, olvida, ríe y comete fallos. Pero sobre todo, conecta con hablantes nativos. Click Para Twittear


Author

Katie es profesora, blogger y yonki de los idiomas. En su misión de sacar lo más divertido de las lenguas extranjeras, dedica su tiempo a dar consejos inteligentes y poco convencionales en su blog, joyoflanguages.com. Además, tiene un Máster en linguística por la Universidad de Cambridge y un Máster de investigación por la University College de Londres. Actualmente vive en Milán (Italia), y cuando no está aprendiendo o enseñando idiomas, la podrás encontrar en su terraza con una cerveza en una mano y un trozo de pizza en la otra.

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7 razones por las que fracasamos al estudiar inglés (Invitado: Langool)

Hoy os presentaremos el sistema de entrenamiento en idiomas Langool con solo 25 minutos al día y cómo puede solucionar 7 de los fallos que cometemos a la hora de estudiar idiomas.

Cuando decidimos estudiar un idioma, en más del 90% de los casos es porque nos hace falta para: algún certificado, encontrar un trabajo mejor, ampliar la visión hacia el mercado extranjero, etc. Buscamos un curso que nos ayude en no más de 2 meses a conseguir nuestro objetivo. Nos damos cuenta de que tenemos que ponernos en casa o en el trabajo a repasar y estudiar, pero ¿lo hacemos de forma efectiva?

Vamos a ver cuáles son los ladrones de tiempo que suelen fastidiarnos a la hora de ponernos con el idioma y cómo los soluciona Langool.

1. Falta de organización

Muchas veces cuando nos sentamos a estudiar no sabemos por dónde empezar. No tener una planificación establecida de qué hacer cada día nos hace perder tiempo valioso. Este tiempo oscila entre 5 y 20 minutos cada vez que nos ponemos. Por esa razón, Langool establece que la duración de sus cursos sea como máximo de 2 meses en los que debemos dedicar 25 minutos, 6 días a la semana.

2. Objetivos indefinidos

Todos estudiamos para “mejorar nuestro nivel de inglés”. ¿Cómo se hace esto? Yendo a clases presenciales durante años y gastando una barbaridad de dinero. Por esa razón, el sistema de Langool se basa en los niveles establecidos por el Marco Común Europeo. Los cursos están organizados en forma de cursos intensivos, de forma que independientemente de si te presentas o no a examen, sientas esta “presión” por estudiar a diario. Además, cada semana de estudio está orientada a ciertos objetivos que tienes en las planificaciones de la semana. Es como un entrenador personal que te va diciendo qué ejercicios debes hacer cada día.

3. Posponer decisiones

“Voy a empezar con un curso anual a ver cómo voy y si eso después veo si me presento al examen”. Detrás de esta frase se esconde mucha gente que a raíz del punto anterior – objetivos indefinidos – se encierra en este bucle, del que casi nunca sale.

Con Langool puedes empezar hoy mismo probando la Demo gratuita y ver si el curso se adapta a ti.

4. “Mañana”

Es la frase más arraigada en la cultura española y no solo española. Todo aquello que no nos gusta demasiado, lo hacemos “mañana”. “No se me dan demasiado bien los listenings y son las 12:30, así que mejor los hago mañana por la mañana con la cabeza más fresca”. El caso es que muchas veces este “mañana” nunca llega y te has dedicado a hacer tests de gramática y leer readings y no has hecho nada de listenings.

El sistema de Langool, dedica tiempo para ejercitar todas las destrezas durante la semana: vídeos interactivos, conceptos gramaticales y ejercicios a medida, entre otros. Al dedicar solo 25 minutos al día, la parte que menos nos gusta no parece tan larga.

5. Falta de comunicación

No basta solo con leer en inglés. Realmente para qué necesitamos saber un idioma (si no es latín, claro) si no sabemos hablarlo.

En Langool te proponemos nuestro plan Premium, en el que dispones de clases particulares con un profesor vía Skype. De esta forma, tienes un profesor en casa al que puedes preguntar tus dudas conforme avances en el curso y a la vez practicar el idioma.

6. Interrupciones

Cada vez que alguien o algo nos interrumpe (una llamada, un compañero que pregunta algo) necesitamos al menos 15 minutos adicionales para poder recuperar nuestro estado de concentración anterior. Pon el móvil en silencio y déjalo en otra habitación. Cierra el Twitter y Facebook, y quita el sonido de las notificaciones de WhatsApp.

Los 25 minutos al día que le dediques al inglés con Langool, serían efectivos si sigues estos consejos.

7. Falta de concentración

Cuando la falta de concentración no se debe a distracciones de nuestro alrededor, sino a falta de sueño, mala alimentación, etc. hay una premisa por encima de todo: “Estudiar más no es estudiar mejor”. Es importante que nuestra mente y cuerpo estén en buenas condiciones para poder exigirles el máximo.

En estos casos, puedes echarle vistazo al Facebook y Twitter de Langool donde encontrarás muchos tips de estudio con imágenes que te ayudan a retener las frases aprendidas. Tenemos artículos en nuestro blog sobre todo tipo de temas que te ayudarán en tus estudios sin tener que dedicarles mucho tiempo.


Si te interesa el sistema de Langool, te invitamos a que le eches un vistazo a su página web y pruebes su Demo gratuita disponible ahora mismo para nivel B2 (FCE). Nos han contado que están trabajando en cursos de otros niveles y temas más específicos que pronto podremos ver en su web.

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6 ventajas de los programas de inmersión lingüística (Invitado: IML La Zubia)

Los programas de inmersión lingüística hacen referencia a aquellos cursos donde se combina la enseñanza de un idioma, con una experiencia de convivencia constante con dicha lengua en la que esta se convierte realmente en una herramienta indispensable para la comunicación, gracias a la convivencia con profesores nativos de la lengua extranjera que se quiere aprender o mejorar.Durante estos programas, los alumnos y profesores no se limitan a interactuar en las aulas, si no que realizan todo tipo de actividades en conjunto, excursiones, salidas, cocinar, deportes, juegos, todo ello destinado a mejorar las destrezas comunicativas y de asimilación de la lengua extranjera por parte de los alumnos.

Estos programas de inmersión lingüística presentan una serie de ventajas frente a los cursos tradicionales entre las que podemos destacar las siguientes:

1. Aumenta la seguridad al hablar inglés o cualquier otra lengua

El alumno, especialmente los más pequeños, al verse en un entorno 100% inglés, en el que tienen que desenvolverse en una lengua que no es la suya, tienen que esforzarse por superar esta barrera para solventar todo tipo de situaciones y terminan desarrollando una mayor seguridad en sí mismos a la hora de comunicarse en una segunda lengua. En el caso como comentábamos de los niños menores de 12 años, son ideales los programas de inmersión de las escuelas de verano en las que los niños pasan 6 u 8 horas en un entorno 100% inglés, pero duermen en casa sin tener que pasar la noche alejados de sus familias.

2. Se incrementa la destreza en la comunicación oral

La pronunciación, la fluidez o la entonación son algunas de las habilidades que más cuesta adquirir en el entorno del aula en los cursos convencionales. En los programas de inmersión lingüística, los alumnos están constantemente escuchando hablar a otras personas en otro idioma, y además tienen utilizarlo para la comunicación. Es como practicar listening y speaking las 24 horas del día. En Granada, existe una colonia inglesa en el Valle de Lecrín donde estos programas funcionan muy bien, especialmente con los adolescentes y adultos.

En programas de inmersión lingüística, los alumnos escuchan hablar a otras personas en otro idioma… Click Para Twittear

3. Se experimenta una inmersión cultural

Aprender un idioma, no es solamente aprender destrezas lingüísticas, también lo es abrirse a otra cultura, y a otra forma de entender el mundo. Para esto, son especialmente efectivos los programas de inmersión lingüística que se realizan en el extranjero. Una semana en Irlanda, puede ser mucho más efectiva en este aspecto, que 3 meses de clase en España.

4. Aumenta el interés por el aprendizaje de idiomas

Una cosa es aprender inglés en una clase, donde muchas personas lo entienden como una asignatura, o una disciplina más que aprender, y otra bien diferente es aprender idiomas en contexto, entendiéndolos como una herramienta útil que te abre puertas al mundo y te permite la comunicación con personas que no comparten tu lengua materna, aumentando así la motivación y las ganas de seguir aprendiendo idiomas.

5. Disminuye la timidez a la hora de hablar otra lengua

Expresarse en una lengua que no es tu lengua materna cuesta trabajo, y el miedo al ridículo y a no ser entendido es una sensación que a algunas personas las lleva a no atreverse a hablar nunca, aunque tengan las otras destrezas del idioma bastante desarrolladas. En los programas de inmersión lingüística, este problema desaparece a la fuerza, pues no queda más remedio que hablar el idioma para comunicarnos y poco a poco vas descubriendo como consigues hacerte entender, venciendo así el miedo y la timidez. Este hecho es tan conocido que en muchas ciudades se organizan intercambios lingüísticos entre personas de distintas lenguas para perder esta timidez a la vez que conoces gente nueva con intereses similares por el aprendizaje de idiomas. Aplicaciones como uTandem nos ayudan a ponernos en contacto con personas que quieran realizar intercambios lingüísticos en nuestra ciudad.

uTandem nos ayudan a ponernos en contacto con personas que quieran realizar intercambios lingüísticos… Click Para Twittear

6. Aumenta la autonomía personal

Sobre todo en los niños más jóvenes de hasta 13 años, una experiencia como por ejemplo una semana en un Campamento de Verano Bilingüe supone un estímulo a su autonomía personal. Lejos de la protección familiar e inmersos en una experiencia bilingüe, se fomenta la capacidad de los niños para valerse por sí mismos.

Inmersos en una experiencia bilingüe, se fomenta la capacidad de los niños para valerse por sí mismos. Click Para Twittear

Las ofertas y modalidades de programas de inmersión lingüística son muy variadas y hay cursos para todas las edades y todas las necesidades. Encontrar uno que se adapte a lo que buscamos para nosotros, o a lo que queremos para nuestros hijos no es más que cuestión de tomar la decisión y dar el paso.


Autora

Este artículo es una colaboración escrita por Rosalía Casares, profesora de inglés, Community Manager, redactora de contenidos y diseñadora gráfica en IML La Zubia School of English.

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6 cosas que he aprendido con el intercambio de idiomas (Invitada: Lindsay Does Languages)

Con práctica se consigue todo. Hemos escuchado esto en muchos contextos, desde la cocina hasta montar en bici, desde aprender a tocar un instrumento hasta aprender un idioma. ¿Pero cómo podemos practicar un idioma?

Una de las mejores formas es a través del intercambio de idiomas. Pero claro, ya estás en el blog de uTandem, ¡eso ya lo sabes!

En este artículo voy a compartir contigo 6 cosas que he aprendido gracias al intercambio de idiomas.

1. Empieza a hablar antes

Lo primero que he aprendido de mi propio aprendizaje de idiomas en los últimos años es a empezar a hablar antes. El intercambio de idiomas es una manera genial para ello. Puedes encontrar a alguien, empezar a chatear y ver cómo va la cosa antes de preguntarles si les interesa hablar contigo por Skype y, antes de que te des cuenta, estás hablando el idioma. Lo mejor que puedes hacer en este caso es hacerte un horario y ceñirte a él junto con tu compañero, para que los dos sepáis cuáles son vuestros objetivos. Lo más normal es fijar una hora a la semana, dividida en 2 partes de 30 minutos para hablar cada idioma. De esta forma, todo el mundo quedará contento.

Una de las cosas que me gusta de uTandem es cómo puedes ver tus compañeros de intercambio potenciales organizados por distancia. Esto hace que quedar con alguien para hacer intercambio de idiomas cara a cara sea incluso más fácil.

2. Usa emoticonos cuando te falten las palabras

Lo tengo que decir:  tenemos muchísima suerte de vivir en un mundo con emoticonos. ¿A quién no le gustan estas caritas sonrientes? A veces me sorprendo a mí misma mandando un emoticono para expresar algo que no sabría cómo decirlo con palabras. Por ejemplo, el emoticono de “lágrimas de alegría”. ¿Cómo puede expresarse eso con palabras?

Así que, ¿por qué no utilizar emoticonos para aprender idiomas? Al igual que a veces no encontramos la palabra adecuada en nuestro propio idioma, nos va a pasar (más frecuentemente) cuando estemos usando otro idioma. Pues utiliza los emoticonos para esos momentos. De esta forma, todo el mundo te entenderá.

3. Sabes más de lo que crees

Es extremadamente fácil ser ajenos a nuestro propio aprendizaje cuando estamos aprendiendo un idioma por nuestra cuenta. Es como cuando tenemos un cachorro o un bebé en casa. Lo vemos todos los días, y no parece estar creciendo hasta que un día, de repente, te das cuenta de cuánto ha crecido. ¡WOW!

Para ser conscientes de nuestro progreso, yo siempre recomiendo documentar el proceso de nuestro aprendizaje de idiomas, y el intercambio de idiomas puede ser una muy buena forma de demostrarte a ti mismo cuánto has aprendido. Incluso puedes documentar cada intercambio para poder ver el progreso después de la sesión. Que alguien te entienda hablando un idioma extranjero es un sentimiento muy gratificante.

4. No pasa nada si no sabes una palabra

Aprender un idioma no significa alcanzar el nivel de un hablante nativo.

¡Yuhuu! Probablemente, una de las cosas más importantes que debes recordar cuando estés aprendiendo un idioma es que no se puede esperar saberlo todo. Y no pasa nada. Antes he dicho que los emoticonos nos pueden servir cuando haya palabras que no conozcamos. Estoy segura de que esto también te ocurre en tu lengua materna, aunque a veces nos olvidemos de que eso también nos pasa. Y necesitamos recordarlo. Una de las mejores cosas que podemos hacer cuando estemos aprendiendo un idioma es desarrollar la habilidad de decir algo con otras palabras. Es decir, debemos ser capaces de saber expresar una idea aunque no sepamos la palabra específica, de modo que podamos expresarnos completamente en el idioma en cuestión.

5. La gente está igual de nerviosa que tú

Aunque el simple hecho de pensar en un intercambio de idiomas nos pueda recordar momentos incómodos…

“hola”

“hola”

“¿qué tal?”

“bien, ¿y tú?”

…las primeras conversaciones, por frustrantes que puedan ser, son un buen recordatorio de que probablemente todo el mundo se sienta igual de incómodo o esté igual de nervioso que tú mientras encontramos al compañero de intercambio perfecto. No solo estás conociendo a una persona nueva, sino que también vas a tener que decidir si tenéis suficientes cosas de las que hablar, y todo eso lo tendrás que hacer en diferentes idiomas. Así que no te preocupes si al principio te resulta un poco incómodo, es normal.

6. Lo digital y el cara a cara son igual de valiosos

Haz clic aquí para descargar una copia gratuita de este artículo.

Una de las preocupaciones principales que suelen tener las personas que se ponen en contacto conmigo es no conseguir suficiente práctica en el idioma que están aprendiendo. Esto suele ocurrir porque no viven en un país donde se habla ese idioma y no han encontrado ningún hablante nativo (con suficientes cosas en común, también) en su zona. Esto es perfectamente comprensible. Bueno, la buena noticia es que la era digital ha llegado al intercambio de idiomas. Esto significa que ya no tienes excusa. Aplicaciones como uTandem nos están abriendo un mundo de posibilidades para encontrar hablantes nativos y compañeros de intercambio. Y esto es algo que sólo puede traer cosas positivas.

¿Qué ha sido lo mejor que has aprendido del intercambio de idiomas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!


Autora

Lindsay Dow es profesora de idiomas, bloggerproductora de vídeos. Es de Milton Keynes (Reino Unido) y, cuando no está enseñando idiomas, los está aprendido y documentando el proceso en lindsaydoeslanguages.com y su canal de YouTube. Y cuando no está haciendo eso, juega con su tortuga, Gonzo, que habla la friolera de cero idiomas.

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4 consejos para aprovechar al máximo tu intercambio de idiomas (Invitado: MosaLingua)

Hablar un segundo idioma puede ser un gran reto si has estado mucho tiempo concentrado en estudiar la gramática o si interactuar con nativos no te ha resultado tan fácil como imaginabas, pues no encuentras muchos dispuestos a reunirse contigo de vez en cuando.

Los intercambios de idiomas son cada vez más comunes hoy en día. Estos son una nueva herramienta para perfeccionar un segundo idioma compartiendo una bebida o un café con personas interesadas en aprender un idioma ayudándose mutuamente. Por ello, hoy te traemos 4 consejos para sacar el máximo provecho de estos encuentros.

1. Prepara cada intercambio de idiomas para avanzar de forma eficaz

Es necesario que antes de asistir a intercambios de idiomas identifiques objetivos claros de aprendizaje de acuerdo a tus puntos débiles en el idioma.

¿Qué hacer?  Prepara por adelantado los temas/preguntas que quisieras abordar durante la sesión. Para ello te recomiendo:

  • Repasar la gramática:  Repasa los tiempos verbales clave para mantener una conversación fluida. Este artículo te ayudará a saber cuándo y cómo aprender la gramática.
  • Refrescar tu vocabulario antes del encuentro: Puedes repasar el vocabulario utilizando las apps de MosaLingua para aprender diferentes idiomas (inglés, francés, italiano, portugués y alemán). En ellas aprenderás todo el vocabulario que necesitas saber y mejorarás el listening gracias a los diálogos que incluye.

2. Encuentra al compañero ideal para el intercambio de idiomas

Al principio es normal que no haya una dinámica perfecta entre tú y tu compañero.

¿Qué hacer? Debes darle tiempo a la ‘amistad’ que estáis construyendo. Un buen compañero sabrá cuándo y cómo debe corregirte, no te interrumpirá cuando estés hablando, respetará la dinámica de tiempo que hayan acordado en cada sesión (preferiblemente 50/50 del tiempo practicando cada uno de los idiomas), se esforzará por hacer que la conversación fluya, estará dispuesto a responder tus preguntas y no asumirá una actitud de ‘profesor’.

3. Exprime al máximo cada sesión de intercambio de idiomas

  • Toma notas. Durante la sesión tu cerebro procesará mucha información, lo cual hará difícil que recuerdes todo lo aprendido. Las notas te ayudarán a repasar en casa cuantas veces necesites hasta aprender cómo formular preguntas, tiempos gramaticales, etc. Te recomiendo grabar cada sesión con tu móvil si deseas tener otro medio para recordar cada sesión.

  • No te enfoques demasiado en la gramática. Recuerda que tu compañero de intercambio no es un profesor de idiomas, por lo tanto muchas veces no podrá darte una explicación rigurosa acerca de las reglas gramaticales. Concéntrate mejor en memorizar la forma correcta de expresarte, toma notas y haz el análisis después en casa.
  • Disfrútalo. Vence el miedo a hablar en otro idioma. Esta es la oportunidad perfecta para compartir un momento agradable con alguien que está interesado, al igual que tú, en los idiomas y en las culturas. Trata que los temas de conversación que preparaste por adelantado no se conviertan en una entrevista de trabajo. Por el contrario, que cada conversación te lleve a enamorarte cada vez más del idioma que aprendes.

4. Aumenta la dificultad de las conversaciones poco a poco

Es posible que te des cuenta que las sesiones con tu compañero de intercambio no son un reto para ti, o por el contrario, que te encuentres abrumado por la cantidad de vocabulario desconocido que usa tu compañero.

¿Qué hacer? No te agobies, las primeras sesiones deben ser para que te familiarices con esta herramienta y también con tu compañero. Recuerda que debes tener una actitud flexible, así que es bueno que hables con diferentes personas hasta encontrar el compañero de intercambio ideal. Si las conversaciones son muy básicas pide a tu compañero que te aporte diferentes ejemplos de cómo se usan ciertas palabras y expresiones cotidianamente.

¡Espero que pongas en práctica estos 4 consejos para aprovechar al máximo el intercambio de idiomas!


Autora

Este artículo ha sido escrito por Mildred Sarachaga. Mildred es colombiana pero vive y trabaja en Inglaterra. Es una colaboradora habitual del Blog de MosaLingua y siempre aporta consejos y nuevas formas de aprender idiomas de forma eficaz.

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