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6 ventajas de los programas de inmersión lingüística (Invitado: IML La Zubia)

Los programas de inmersión lingüística hacen referencia a aquellos cursos donde se combina la enseñanza de un idioma, con una experiencia de convivencia constante con dicha lengua en la que esta se convierte realmente en una herramienta indispensable para la comunicación, gracias a la convivencia con profesores nativos de la lengua extranjera que se quiere aprender o mejorar.Durante estos programas, los alumnos y profesores no se limitan a interactuar en las aulas, si no que realizan todo tipo de actividades en conjunto, excursiones, salidas, cocinar, deportes, juegos, todo ello destinado a mejorar las destrezas comunicativas y de asimilación de la lengua extranjera por parte de los alumnos.

Estos programas de inmersión lingüística presentan una serie de ventajas frente a los cursos tradicionales entre las que podemos destacar las siguientes:

1. Aumenta la seguridad al hablar inglés o cualquier otra lengua

El alumno, especialmente los más pequeños, al verse en un entorno 100% inglés, en el que tienen que desenvolverse en una lengua que no es la suya, tienen que esforzarse por superar esta barrera para solventar todo tipo de situaciones y terminan desarrollando una mayor seguridad en sí mismos a la hora de comunicarse en una segunda lengua. En el caso como comentábamos de los niños menores de 12 años, son ideales los programas de inmersión de las escuelas de verano en las que los niños pasan 6 u 8 horas en un entorno 100% inglés, pero duermen en casa sin tener que pasar la noche alejados de sus familias.

2. Se incrementa la destreza en la comunicación oral

La pronunciación, la fluidez o la entonación son algunas de las habilidades que más cuesta adquirir en el entorno del aula en los cursos convencionales. En los programas de inmersión lingüística, los alumnos están constantemente escuchando hablar a otras personas en otro idioma, y además tienen utilizarlo para la comunicación. Es como practicar listening y speaking las 24 horas del día. En Granada, existe una colonia inglesa en el Valle de Lecrín donde estos programas funcionan muy bien, especialmente con los adolescentes y adultos.

En programas de inmersión lingüística, los alumnos escuchan hablar a otras personas en otro idioma… Click Para Twittear

3. Se experimenta una inmersión cultural

Aprender un idioma, no es solamente aprender destrezas lingüísticas, también lo es abrirse a otra cultura, y a otra forma de entender el mundo. Para esto, son especialmente efectivos los programas de inmersión lingüística que se realizan en el extranjero. Una semana en Irlanda, puede ser mucho más efectiva en este aspecto, que 3 meses de clase en España.

4. Aumenta el interés por el aprendizaje de idiomas

Una cosa es aprender inglés en una clase, donde muchas personas lo entienden como una asignatura, o una disciplina más que aprender, y otra bien diferente es aprender idiomas en contexto, entendiéndolos como una herramienta útil que te abre puertas al mundo y te permite la comunicación con personas que no comparten tu lengua materna, aumentando así la motivación y las ganas de seguir aprendiendo idiomas.

5. Disminuye la timidez a la hora de hablar otra lengua

Expresarse en una lengua que no es tu lengua materna cuesta trabajo, y el miedo al ridículo y a no ser entendido es una sensación que a algunas personas las lleva a no atreverse a hablar nunca, aunque tengan las otras destrezas del idioma bastante desarrolladas. En los programas de inmersión lingüística, este problema desaparece a la fuerza, pues no queda más remedio que hablar el idioma para comunicarnos y poco a poco vas descubriendo como consigues hacerte entender, venciendo así el miedo y la timidez. Este hecho es tan conocido que en muchas ciudades se organizan intercambios lingüísticos entre personas de distintas lenguas para perder esta timidez a la vez que conoces gente nueva con intereses similares por el aprendizaje de idiomas. Aplicaciones como uTandem nos ayudan a ponernos en contacto con personas que quieran realizar intercambios lingüísticos en nuestra ciudad.

uTandem nos ayudan a ponernos en contacto con personas que quieran realizar intercambios lingüísticos… Click Para Twittear

6. Aumenta la autonomía personal

Sobre todo en los niños más jóvenes de hasta 13 años, una experiencia como por ejemplo una semana en un Campamento de Verano Bilingüe supone un estímulo a su autonomía personal. Lejos de la protección familiar e inmersos en una experiencia bilingüe, se fomenta la capacidad de los niños para valerse por sí mismos.

Inmersos en una experiencia bilingüe, se fomenta la capacidad de los niños para valerse por sí mismos. Click Para Twittear

Las ofertas y modalidades de programas de inmersión lingüística son muy variadas y hay cursos para todas las edades y todas las necesidades. Encontrar uno que se adapte a lo que buscamos para nosotros, o a lo que queremos para nuestros hijos no es más que cuestión de tomar la decisión y dar el paso.


Autora

Este artículo es una colaboración escrita por Rosalía Casares, profesora de inglés, Community Manager, redactora de contenidos y diseñadora gráfica en IML La Zubia School of English.

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6 cosas que he aprendido con el intercambio de idiomas (Invitada: Lindsay Does Languages)

Con práctica se consigue todo. Hemos escuchado esto en muchos contextos, desde la cocina hasta montar en bici, desde aprender a tocar un instrumento hasta aprender un idioma. ¿Pero cómo podemos practicar un idioma?

Una de las mejores formas es a través del intercambio de idiomas. Pero claro, ya estás en el blog de uTandem, ¡eso ya lo sabes!

En este artículo voy a compartir contigo 6 cosas que he aprendido gracias al intercambio de idiomas.

1. Empieza a hablar antes

Lo primero que he aprendido de mi propio aprendizaje de idiomas en los últimos años es a empezar a hablar antes. El intercambio de idiomas es una manera genial para ello. Puedes encontrar a alguien, empezar a chatear y ver cómo va la cosa antes de preguntarles si les interesa hablar contigo por Skype y, antes de que te des cuenta, estás hablando el idioma. Lo mejor que puedes hacer en este caso es hacerte un horario y ceñirte a él junto con tu compañero, para que los dos sepáis cuáles son vuestros objetivos. Lo más normal es fijar una hora a la semana, dividida en 2 partes de 30 minutos para hablar cada idioma. De esta forma, todo el mundo quedará contento.

Una de las cosas que me gusta de uTandem es cómo puedes ver tus compañeros de intercambio potenciales organizados por distancia. Esto hace que quedar con alguien para hacer intercambio de idiomas cara a cara sea incluso más fácil.

2. Usa emoticonos cuando te falten las palabras

Lo tengo que decir:  tenemos muchísima suerte de vivir en un mundo con emoticonos. ¿A quién no le gustan estas caritas sonrientes? A veces me sorprendo a mí misma mandando un emoticono para expresar algo que no sabría cómo decirlo con palabras. Por ejemplo, el emoticono de “lágrimas de alegría”. ¿Cómo puede expresarse eso con palabras?

Así que, ¿por qué no utilizar emoticonos para aprender idiomas? Al igual que a veces no encontramos la palabra adecuada en nuestro propio idioma, nos va a pasar (más frecuentemente) cuando estemos usando otro idioma. Pues utiliza los emoticonos para esos momentos. De esta forma, todo el mundo te entenderá.

3. Sabes más de lo que crees

Es extremadamente fácil ser ajenos a nuestro propio aprendizaje cuando estamos aprendiendo un idioma por nuestra cuenta. Es como cuando tenemos un cachorro o un bebé en casa. Lo vemos todos los días, y no parece estar creciendo hasta que un día, de repente, te das cuenta de cuánto ha crecido. ¡WOW!

Para ser conscientes de nuestro progreso, yo siempre recomiendo documentar el proceso de nuestro aprendizaje de idiomas, y el intercambio de idiomas puede ser una muy buena forma de demostrarte a ti mismo cuánto has aprendido. Incluso puedes documentar cada intercambio para poder ver el progreso después de la sesión. Que alguien te entienda hablando un idioma extranjero es un sentimiento muy gratificante.

4. No pasa nada si no sabes una palabra

Aprender un idioma no significa alcanzar el nivel de un hablante nativo.

¡Yuhuu! Probablemente, una de las cosas más importantes que debes recordar cuando estés aprendiendo un idioma es que no se puede esperar saberlo todo. Y no pasa nada. Antes he dicho que los emoticonos nos pueden servir cuando haya palabras que no conozcamos. Estoy segura de que esto también te ocurre en tu lengua materna, aunque a veces nos olvidemos de que eso también nos pasa. Y necesitamos recordarlo. Una de las mejores cosas que podemos hacer cuando estemos aprendiendo un idioma es desarrollar la habilidad de decir algo con otras palabras. Es decir, debemos ser capaces de saber expresar una idea aunque no sepamos la palabra específica, de modo que podamos expresarnos completamente en el idioma en cuestión.

5. La gente está igual de nerviosa que tú

Aunque el simple hecho de pensar en un intercambio de idiomas nos pueda recordar momentos incómodos…

“hola”

“hola”

“¿qué tal?”

“bien, ¿y tú?”

…las primeras conversaciones, por frustrantes que puedan ser, son un buen recordatorio de que probablemente todo el mundo se sienta igual de incómodo o esté igual de nervioso que tú mientras encontramos al compañero de intercambio perfecto. No solo estás conociendo a una persona nueva, sino que también vas a tener que decidir si tenéis suficientes cosas de las que hablar, y todo eso lo tendrás que hacer en diferentes idiomas. Así que no te preocupes si al principio te resulta un poco incómodo, es normal.

6. Lo digital y el cara a cara son igual de valiosos

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Una de las preocupaciones principales que suelen tener las personas que se ponen en contacto conmigo es no conseguir suficiente práctica en el idioma que están aprendiendo. Esto suele ocurrir porque no viven en un país donde se habla ese idioma y no han encontrado ningún hablante nativo (con suficientes cosas en común, también) en su zona. Esto es perfectamente comprensible. Bueno, la buena noticia es que la era digital ha llegado al intercambio de idiomas. Esto significa que ya no tienes excusa. Aplicaciones como uTandem nos están abriendo un mundo de posibilidades para encontrar hablantes nativos y compañeros de intercambio. Y esto es algo que sólo puede traer cosas positivas.

¿Qué ha sido lo mejor que has aprendido del intercambio de idiomas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!


Autora

Lindsay Dow es profesora de idiomas, bloggerproductora de vídeos. Es de Milton Keynes (Reino Unido) y, cuando no está enseñando idiomas, los está aprendido y documentando el proceso en lindsaydoeslanguages.com y su canal de YouTube. Y cuando no está haciendo eso, juega con su tortuga, Gonzo, que habla la friolera de cero idiomas.

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Intercambio de idiomas: 12 grandes ventajas

Hoy en día, muchísima gente habla de los famosos intercambios de idiomas. Para aquellos de vosotros que aún no estéis familiarizados con este término, el intercambio de idiomas, también llamado tándem, es una forma alternativa de aprendizaje en la que dos personas con diferentes lenguas maternas conciertan una cita para enseñarse un idioma el uno al otro. De este modo, si tu lengua materna es el español y te interesa aprender inglés, debes quedar con alguien que hable inglés y que quiera aprender español. Durante la sesión de intercambio de idiomas, lo ideal es que dediquéis parte del tiempo a hablar en inglés y otra parte a hablar en español. Aunque se pueden hacer otras cosas aparte de hablar, la esencia del intercambio de idiomas recae en la práctica de la comunicación oral. Sin embargo, el intercambio de idiomas tiene muchísimos beneficios que seguramente nunca os habíais planteado, y en este post vamos a ver 12 de esas ventajas.

1. Práctica oral

Como he mencionado en la introducción, la práctica oral (el famoso “speaking”, en inglés) es probablemente uno de los aspectos en los que el intercambio de idiomas nos beneficia en mayor medida. Normalmente, cuando dos personas deciden realizar una sesión tándem, deciden quedar en una cafetería, un bar, un restaurante, o incluso en un parque. Por este motivo, lo más fácil de hacer en esos sitios es hablar. Además, y esto es prácticamente innegable, hablar es normalmente la destreza que más nos cuesta desarrollar en una lengua extranjera. Esto se debe a varios motivos, entre los que podemos destacar que no es fácil encontrar a alguien que hable el idioma que necesitamos practicar. Además, aprender a hablar requiere muchísima práctica, especialmente si queremos adquirir un acento natural, y, como ya he dicho, necesitamos a alguien con quien hablar, por lo que es prácticamente imposible mejorar por nuestra cuenta.

Pues lo dicho, lo más fácil es hacer intercambios de idioma.

2. Atención individualizada

Hay momentos en los que, cuando queremos aprender un idioma, no nos sentimos cómodos rodeados de personas a las que no conocemos bien. Esto nos puede pasar, por ejemplo, en una academia de idiomas. Aunque aprender como parte de un grupo tiene muchísimas ventajas, a veces podemos sentirnos incómodos o podemos sentir que necesitamos más atención del profesor para poder mejorar más rápidamente.

La mayoría de los intercambios de idioma tienen lugar en parejas, por lo que son geniales si crees que necesitas atención individualizada. De esta forma, la otra persona puede centrarse única y exclusivamente en lo que tú estás diciendo, en vez de ir cambiando entre personas, como cualquier profesor tiene que hacer normalmente.

3. Feedback instantáneo

Otra de las cosas que caracteriza el intercambio de idiomas es que al instante podemos saber si lo estamos haciendo mal o bien. Lo bueno de tener a un hablante nativo con nosotros es que sabrá al instante si estamos cometiendo algún fallo, y sabrá ofrecernos una corrección o una alternativa adecuada a lo que hemos dicho. Por otro lado, los alumnos de idiomas muchas veces nos preguntamos si un nativo nos entendería bien. Pues mirad, durante cualquier tándem tendremos una respuesta inmediata a esa pregunta, ya que tendremos feedback de manera instantánea.

4. Práctica en vivo y en directo

Los métodos de aprendizaje tradicional tienen sus ventajas, pero está más que comprobado que también tienen sus grandes inconvenientes. De hecho, cuando oímos las palabras “aprender” o “estudiar”, nos imaginamos en una clase o en casa, apoyados sobre un escritorio con los libros abiertos delante de nosotros, intentando memorizar listas y definiciones. Normalmente, no hay nada de malo en ello a no ser que esa sea la única forma que tienes de aprender/estudiar.

En una sesión de intercambio de idiomas te puedes olvidar de los libros y de las repeticiones memorísticas. Durante una sesión de tándem, tu compañero y tú estáis ahí, para practicar en directo en ese lugar y en ese momento. No hay examen ni presiones externas, simplemente estáis tú y tu compañero, lo cual es genial para aprender cómodamente.

5. Práctica natural

Cuando estudiamos en casa o en el colegio, desafortunadamente, todo parece un simulacro de la realidad. Ello hace que el aprendizaje sea, en ocasiones, muy artificial, o al menos que lo parezca. Cuando realizamos un intercambio de idiomas, eso no pasa. Eso no pasa porque durante el tándem no estáis actuando, ni haciendo ningún tipo de simulación. Al ser algo que pasa en directo, se trata de algo que nos proporciona situaciones naturales en escenarios reales, teniendo conversaciones reales con gente de verdad. Se trata de una experiencia completamente verídica y natural.

6. Comunicación real

Aunque utilizar libros de texto para aprender un idioma tiene innumerables beneficios, para aprender un idioma de manera efectiva, hemos de estar en contacto con el idioma real de forma directa. Y dicho “idioma real” puede, en muchos casos, diferir en gran medida del idioma que encontramos en los libros. De hecho, muchísimos alumnos avanzados en una lengua extranjera aún recuerdan lo difícil que les resultó entender a hablantes nativos la primera vez que hablaron con alguno en una situación real, aun teniendo un nivel alto de antemano. Esto es algo normal y que nos pasa, o nos ha pasado, a todos, y se debe a que el idioma que aprendemos de los libros de texto está muy idealizado. Por ejemplo, no suele haber ruido de fondo, no hay acentos locales fuertes, siempre hay instrucciones, etc. Durante un intercambio de idiomas nos saltamos todas esas limitaciones y nos ponemos en contacto directamente con el idioma de verdad, tal y como lo hablan los hablantes nativos de la lengua que estás aprendiendo. Esto nos lo pone muchísimo más fácil para comprender a la gente cuando viajamos, os lo aseguro.

Además, cuando conocemos a un hablante nativo, tendremos la oportunidad de aprender expresiones idiomáticas de lo más actuales. Esto significa que aprenderemos palabras y frases que no aparecen en los libros de texto, ya sea porque no están actualizados o porque algunas expresiones no sean del todo apropiadas para un contexto estrictamente educativo. Sin embargo, que no sean del todo adecuadas para un libro de texto no significa que no merezca la pena aprenderlas.

7. Temas significativos

Seguimos viendo lo realista que son los intercambios de idiomas. ¿No estáis un poco cansados, cuando estáis aprendiendo un idioma en clase, de tener que hablar sobre “proteger el medio ambiente”, “actividades al aire libre”, “especies en peligro de extinción”, “tecnología e internet”, etc.? ¿Por qué no hablamos de los conflictos bélicos que ocurren alrededor del mundo, o de las próximas elecciones en nuestro país? ¿O de los cotilleos de algunas estrellas mundialmente conocidas? Una de las grandes ventajas del intercambio de idiomas es que nos permite elegir cualquier tema de conversación, dejando atrás los tradicionales temas de los libros de texto, que tan trillados tenemos ya. Hemos de ser nosotros mismos y hablar de cosas que realmente nos interesen.

8. Flexibilidad geográfica

Otra de las cosas buenas de los intercambios de idiomas es que podemos elegir dónde realizar la sesión tándem. ¿Tenemos ganas de echarnos un café? Sin problema. Simplemente tenemos que acordarlo con nuestra pareja de intercambio y punto. Además, y esto es algo muy interesante, podemos adaptar lo que queremos aprender según el sitio dónde realicemos el intercambio de idiomas. Por ejemplo, si queremos aprender a pedir algo en un bar o un restaurante, podemos irnos a uno con nuestro/a compañero/a y practicar. ¿Queremos aprender vocabulario de la ciudad? Pues nos vamos a dar un paseo y vamos hablando de lo que nos vamos encontrando, pudiendo preguntar cosas y aprender sobre la marcha. ¡Esto es genial!

9. Conocer gente nueva

Una de las cosas que hace del intercambio de idiomas algo especial (¡aparte de todas las ventajas anteriores!) es la oportunidad de conocer gente nueva. Esto es especialmente relevante cuando nuestros amigos ya no viven en la misma ciudad, o cuando nos hemos mudado temporal o permanentemente a otra ciudad. A veces es difícil hacer amigos. Pues bien, ¿por qué no nos tomamos un café con algún desconocido mientras practicamos una nueva lengua?  Puede que no todas las personas con las que quedemos vayan a convertirse en nuestros mejores amigos, pero seguro, segurísimo, que vamos a encontrar a alguien con quien encajemos y con quien disfrutemos pasar el rato. ¿Quién sabe? ¡Igual conocemos a nuestra media naranja, con quien tendremos hijos bilingües o, incluso, trilingües! Pero bueno, ¡no adelantemos acontecimientos! Simplemente recordad que las sesiones de tándem son geniales para conocer a gente nueva.

10. Actividades dinámicas

El aprendizaje de un idioma no debe estar restringido a un aula, con un profesor, un libro y unos compañeros de clase. Si organizamos nuestro propio intercambio de idiomas, podemos aprender un idioma mientras hacemos algo divertido. Por ejemplo, podemos ir de paseo con nuestro perro y nuestro compañero de intercambio. Y, ¿por qué no nos vamos a un bar a ver un partido de fútbol? Haciendo esto, podemos aprender mucho vocabulario relacionado con el deporte, por ejemplo. Existe una infinidad de posibilidades. Simplemente tenemos que pensar, “¿qué me gustaría hacer y dónde me gustaría hacerlo?”, y luego lo hablamos con nuestro compañero de tándem para llegar a un acuerdo.

Recordad que la manera más auténtica, y probablemente más eficaz, de aprender un idioma es mientras hacemos cosas reales, especialmente si lo que hacemos nos gusta.

11. Práctica grupal

Hasta ahora hemos hablado solo del intercambio de idiomas como algo entre dos personas. Sin embargo, las sesiones de tándem pueden realizarse en grupo también, por lo que podemos llevar a un amigo o una amiga para que el intercambio sea más dinámico. Esto puede ser especialmente útil para reducir el estrés que nos puede producir quedar por primera vez con alguien completamente desconocido. Además, 4 o 5 cabezas piensan más que 2, por lo que habrá muchos más temas de conversación.

La idea de los intercambios grupales también afecta a los beneficios mencionados anteriormente. Por ejemplo, podríamos llevar a cabo un intercambio de idiomas mientras jugamos a un juego de mesa con un grupo de personas. También conoceremos a más gente, lo cual será muy positivo para nuestra vida social, ¿no creéis?

12. El intercambio de idiomas es GRATUITO

Por último, pero no menos importante, como ya mencionamos en un post anterior, el intercambio de idiomas es completamente gratuito. Sí, así es, no cuesta absolutamente nada. A ver, si realizamos el tándem en una cafetería, bar o restaurante, igual nos gastamos algo de dinero, pero no tenemos por qué hacerlo ahí si no queremos. Así que si andamos un poco ajustados de pasta, podemos organizar una sesión de intercambio en algún sitio donde no necesitemos pagar por nada. Así que el dinero ya no es una excusa para no aprender un idioma, ¿eh?.

Si aún no estáis convencidos de los beneficios del intercambio de idiomas…, bueno, ¡ya eso es imposible! Si os ha gustado este post, compartidlo con vuestros amigos. Y si tenéis alguna pregunta, podéis dejarla en los comentarios.

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